Siempre me ha interesado entender cómo funcionan las cosas.
Crecí rodeado de cables, amplificadores y ordenadores. Mi padre trabajaba en el mundo de la música y más tarde abrió una academia y una tienda de informática en una época en la que muy poca gente tenía un ordenador en casa. Entre componentes, pantallas CRT y conexiones a internet que ocupaban la línea del teléfono, aprendí bastante pronto a instalar sistemas operativos, desmontar PCs o copiar código desde revistas para hacer funcionar juegos y pequeños programas.
Con el tiempo estudié informática y empecé a trabajar desarrollando software. He pasado por distintas etapas y tecnologías: aplicaciones de escritorio, backend, automatización, sistemas distribuidos, infraestructura cloud y entornos on-premise. Durante años trabajé principalmente como desarrollador, hasta que poco a poco fui acercándome al mundo DevOps y platform engineering, atraído por entender cómo todas las piezas de un sistema terminan relacionándose entre sí.
Hoy disfruto especialmente automatizando procesos, simplificando operaciones y construyendo herramientas que hagan la vida más fácil a otros equipos. Suelo trabajar con infraestructura, CI/CD, observabilidad y automatización usando tecnologías como Python, Terraform, Ansible o Kubernetes, aunque cada vez me interesa menos perseguir la última novedad simplemente por ser nueva.
Al principio de mi carrera quería construir sistemas perfectos: robustos, flexibles y preparados para durar diez años desde el primer día. Con el tiempo he aprendido a valorar más la simplicidad, la iteración y las soluciones que evolucionan de forma gradual. Me interesa más construir algo útil y mantenible que algo espectacular sobre el papel.
También he aprendido a apreciar aspectos menos técnicos: la documentación clara, la autonomía, la capacidad de aprendizaje y la importancia de trabajar de forma sostenible a largo plazo, tanto para los sistemas como para las personas que los mantienen.
Fuera del trabajo me interesan temas relacionados con aprendizaje, salud y rendimiento humano. Probablemente porque, después de muchos años en tecnología, cada vez me interesa más entender no sólo cómo funcionan los sistemas, sino también cómo funcionamos nosotros.